lunes, 19 de diciembre de 2011

DEIA realizó un continuo seguimiento sobre los acontecimientos, día tras día, desde el principio hasta la aprobación del estatuto. Esa continuidad, se vislumbran en la sucesión de portadas cronológicas que albergan los viejos microfilms de la Biblioteca Foral de Bizkaia , al igual que los cuadernillos especiales publicados a medida que se acercaba el día del referéndum, el 25 de octubre de 1979.


Empezaba la cuenta atrás
El referéndum y su aprobación tuvieron una gran repercusión

DEIA vivió con pasión cada paso del estatuto 79'

Y llegó el día de votar por el cambio

Euskadi hizo historia con un 90,3% a favor del SI

También llegaron las demoras en su aplicación

Lentos avances en la ratificación del estatuto  

A pesar de las demoras el estatuto fue ratificado
















El ambiente vivido tanto en la redacción como en el periódico fue totalmente normal, no existió presión política alguna que obstaculizara la libertad de expresión y opinión. Hay que tener en cuenta que la dictadura había acabado, y por tanto la libertad de prensa era total. Dentro del DEIA todo el proceso se vivió con mucha intensidad, la plantilla del periódico puso mucho empeño en que la información fuese veraz, clara y transparente en todo momento.

PODCAST- Presión política en la redacción del DEIA

Posteriormente con la aprobación del Estatuto de Autonomía del País Vasco, el DEIA siguió cumpliendo con su deber de informar para el pueblo vasco. Ya Euskadi había hecho historia y se avecinaba una nueva etapa de cambios, una etapa con nuevo color. Poco a poco se empezó a construir los cimientos del nuevo gobierno vasco, pese a numerosas demoras de ratificación del estatuto y la lenta transferencia de poderes del estado español, y que para muchos entendidos, hoy en día no se han completado en su totalidad.


Después de la aprobación llegarían la ratificación

PODCAST- Nueva etapa, nueva situación política

A MODO DE CONCLUSIÓN (DEIA)

Finalmente a modo de conclusión, tomo y comparto las palabras de Iñaki Iriarte Areso sobre el balance general (escuchar el PODCAST) del proceso y la consecución del Estatuto de Autonomía del País Vasco y, lo que conlleva y representa dicho estatuto para el pueblo vasco, incluidos aquellos nacidos en esta tierra como los que hemos venido de fuera y seguiremos luchando por ella.


  Por Rossy M. Gutierrez M.

UN PASADO VISIBLE

El corazón de la capital guipuzcoana tiene una arteria principal que oxigena su cultura y que, asimismo, investiga, recupera, archiva y difunde documentos audiovisuales. Estos datos son suficientes para evidenciar que se esta hablando de la Filmoteca Vasca. El pasado uno de diciembre los alumnos de periodismo de la Universidad del País Vasco visitaron este edificio que alberga una parte muy importante de la historia del cine universal en general y vasco en particular.

La Filmoteca Vasca - Euskadiko Filmategia http://www.filmotecavasca.com/es/ fue fundada en mayo de 1978. Los artífices de este proyecto fueron Peio Aldazabal, Juan José Almuedo, José Luis Basoco, Néstor Basterretxea y José Manuel Gorospe. En 1994 entró como miembro de la FIAF (Federación Internacional de Archivos Fílmicos) y tres años más tarde sería declarada Institución de Utilidad Pública por el Gobierno Vasco.

Rollo de cine en formato 35 mm sobre la pelota vasca

La visita de los estudiantes de periodismo fue guiada por Peio Aldazabal, creador de la Filmoteca y vinculado a ella desde que naciera, es decir, hace más de treinta años. Empezó por explicar como se creó la institución y con el material que partieron. “La Filmoteca nació con 600 metros de película en formato 35 milímetros, hoy en día cuenta con más de cinco millones de metros entre largometrajes, cortos, documentos históricos y cine familiar”, comentó Peio Aldazabal. El cine como negocio brotó con los hermanos Lumiere en 1985. Décadas después empezaron a hacerse proyecciones en cines, sobre todo, en las grandes ciudades. Estos son los primeros pasos de lo que hoy se conoce como la industria cinematográfica. Todos los rollos de película (Foto de arriba) están conservados como indica la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, esto es, entre diez y catorce grados de temperatura y a cuarenta por ciento de humedad. La Filmoteca Vasca cuenta con grandes salas para la conservación, pues una película de noventa minutos en formato de 35 mm mide dos kilómetros y medio y pesa, aproximadamente, veinticinco kilogramos.

Nuevos formatos

La visita prosiguió con la explicación de Aldazabal sobre el auge del cine digital y los problemas que puede traer en el futuro. “Actualmente tenemos películas de hace cien años que conservamos perfectamente, con el cine digital no sabemos como va a ser a la larga la conservación, aunque está empezando a normalizarse” afirmó. El último Festival de Cine de San Sebastián reprodujo el cuarenta por ciento del total en formato digital y los espectadores no fueron conscientes pues la calidad de la imagen es muy buena. “El formato digital es muy competitivo” aseguró Peio.

Telecine que reproduce en formato 9,5 milímetros

Más adelante, tras la primera toma de contacto con la filmoteca, los estudiantes entraron en la sala que contiene un telecine capaz de reproducir en formato 9,5 mm. En este modelo, el rollo de cine tiene un orificio en el centro por donde pasan los dientes del reproductor aunque en ocasiones trae problemas. “Al entrar los dientes en el agujero puede rasgar el rollo y dañar la imagen, tenemos que meter los archivos siempre con mucho cuidado”, explicó uno de los operarios de la Filmoteca. En otra de las habitaciones estaba el telecine profesional diseñado para no dañar los saltos.

Por último, los alumnos de periodismo entraron en la sala de cine. Vieron la inauguración del campo de San Mames, la primera película en color de San Sebastián que data de 1955, un fragmento de cuatro minutos del NODO de 1972, el nacimiento del popular barrio vizcaíno de Otxarcoaga y un cortometraje Joxe Mari Goenaga sobre la amistad.

La Filmoteca Vasca es un ejemplo en el trabajo de recopilación y conservación de los documentos audiovisuales. No rechaza nada de lo que recibe, así lo demuestra con las salas que dedica al cine familiar. “Con el cine de familia podemos recopilar un montón de información sobre la época, como vestían, como eran las ciudades, etc.” concluyó Peio. Todo un equipo que busca que la historia no solo esté escrita.